sábado, 10 de diciembre de 2011

mecanismos del tiempo o el camino a babia


El tiempo juega conmigo. A veces una hora se hace interminable y una tarde pasa en un momento. Entonces el café se queda helado entre mis manos y pienso cómo he llegado hasta aquí. O deambulo hasta que me alcanzas con la mano para atarme a tierra. Como si mis ideas quisiesen escapar, como si toda yo, por dentro, fuese búsqueda. De algo. No sé el qué. Pero búsqueda. 

Estar en los laureles. Ensimismarse. Visitar Babia o andar en las nubes. Puedo llamarlo de muchas maneras, pero vengo con la cabeza de vuelo, con las ideas a punto de estallar, con el cuerpo en jaula. 

Puedo estar conduciendo, escuchando música contigo, hablando por teléfono o leyendo. Puedo estar mirando a Carmen dormir en el sofá y cualquier detalle, el más mínimo elemento, desencadena el ascenso, la búsqueda indiscriminada, como si el mundo dejase pistas para una respuesta genial que debe andar en algún lado. 

Y, absorta, los minutos pesan como mantas en invierno o se desvanecen entre mis dedos. Lento, rápido, lento. Lento. Tan lejos de todo en un instante, que me siento la desconocida. 

3 comentarios:

La sonrisa de Hiperión dijo...

A mi me gusta ver pasar el tiempo... Me ayuda a saber quien soy.

Saludos y feliz domingo.

Vagamundo dijo...

El tiempo es relativo, y nosotros, los fugitivos.

emiliano dijo...

buscar o esperar...

quizá ninguna.