lunes, 13 de diciembre de 2010

mi tortuga ninja


Mi tortuga ninja responde con una risa cada vez que lo llamo por su apodo, y enreda sus manos en mi pelo si le doy bocados o pone cara de felicidad si le riego de besos el cuello blanquito y tierno. Mi tortuga ninja se queda dormido con la mano engarzada en mi pañuelo y se recuesta como una avestruz pequeña buscando cobijo para su cabeza. Tiene los ojos azules y grandes y llenos de preguntas. Y la boca de su madre, aunque todo el mundo dice que es clavado a su papá. 

Mi tortuga ninja mira sonriente a mamá, duerme toda la tarde en su regazo y llora dando gritos para no dejarla ducharse en paz. También habla con su padre largas conversaciones de hombre a hombre y le da hipo de las carcajadas cuando intenta comerle la nariz o chocan sus frentes con un tope. 

A mi tortuga ninja le gusta que le diga tortuga ninja y Humphrey Bogart o power ranger rojo o estrella del pop, sex simbol, capitán pescanova, Alejandro Magno o cualquiera de los nombres que se me ocurren de carrerilla y sopetón cuando lo tengo delante y las palabras de siempre se me quedan pequeñas. Porque no puedo decirle simplemente: "guapo" o "ay, mi niño" o "dulzura". Porque necesito buscar el término adecuado y me salen todos juntos, divertidos y locos como es mi amor por él. Como es el amor que despiertan estos seres frágiles e indefensos que lo dan todo sonriendo, nuestros niños. Juan pequeño. 

Todo el mundo me pregunta por qué lo llamo así. Leticia y Juan no. Ellos me conocen. Ellos saben de mi manera estúpida y desenfrenada de amar, de la alegría que se oculta en las palabras. Por eso Leti al escribirme me dice: "tu tortuga ninja se ha dormido" o se ríe cuando Juan pequeño se deshace alegremente mecido por los ritmos de mi voz recitándole poesía. Por eso Juan aprovecha para hacernos fotos antes de irse a trabajar, como un valiente, asumiendo que se queda en casa la madrina. 

Y yo imagino, de vuelta a casa, cuando mi tortuga ninja sea mayor y yo le cuente entre cosquillas todos esos nombres que le ponía cuando era tan pequeño que se dormía en mis rodillas. 

4 comentarios:

Juan y Leticia dijo...

Me super encanta...
Anoche, tu tortuga Ninja durmió como nunca antes durante 4 horas seguidas en la cuna!! cada día está más mayor... ;) .Gracias por el día de ayer, madrina de la estrella del rock!!

Anónimo dijo...

me he emocionado...que bonito

Vagamundo dijo...

Aunque te digan que no se va a acordar de todo eso, a no ser que sea un recuerdo de un recuerdo de algo que alguien le habrá contado posteriormente, tú sabes de sobra que el amor que recibe ahora, y de esa forma tan pulcra además, le quedará prendido en las carnes.

Anónimo dijo...

un post precioso!
un abrazo. maria