jueves, 8 de julio de 2010

palabras


Tibo era así. A veces le ocurrían estas cosas. Sin motivo aparente le venían palabras bellas al pensamiento. "Siroco" era una de ellas y "cariátide" otra. Cerúleo, siroco, cariátide. Luego, otros días, tenía que esforzarse mucho para recordarlas. El buen Alcalde.

Leía anoche ese pasaje y me acordé de mis palabras preferidas. Me gustan las palabras, me gustan cómo suenan las palabras divorciadas de sus significados. Repetir mentalmente una palabra hasta que se desvirtúa, hasta que pierde su vínculo con el mundo y ya no sabes lo que simboliza, no sabes de dónde llegó ni lo que contiene, pero resulta extraña y mágica, como un dulce prohibido o un primer beso con las luces apagadas mientras el suelo tiembla.

Me gusta la palabra "calamidad" de una manera sutil que me emociona, la palabra "ridículo", decir "caleidoscopio" y susurrar "transparencias". Bailar tarareando "curiosidad" evocando "crisálidas", sonreír al sonido de "mercromina" como si fuese un chiste infantil incomprendido. Como en Caperucita en Manhattan adoro inventar palabras o rehacerlas al estilo de Marta para exclamar "estupéndico" y decir con Nacho "tremebundo".

Encontrar en un sitio insospechado una palabra sorprendente, en un poema "subliteratura", en una canción "entretelas", en la voz de un hombre "disciplinado", bajo mi almohada "mediocridad". Y, así, ir coleccionando los términos secretos del mundo, como subrayaba con catorce años las palabras desconocidas en El cartero de Neruda sabiendo que jamás iba a buscarlas en el diccionario.

2 comentarios:

Vagamundo dijo...

Caperucita en Manhattan. Lo leí en mi vida anterior, en italiano. Me encantó. En el recuerdo, grabé que había leído un libro de un autor, creo americano, llamado Martin Gaite (pronunciado Guéit).
Eso no le hizo mucha gracia a miss Lunatic cuando la conocí en la feria del Libro. :)

En mi caso, palabras como madrugada, colchón, olvido y consustancial se me repiten dentro (como un tantra al ajillo)

La sonrisa de Hiperión dijo...

Y lo impactante que es coger un libro de hace tiempo, y ver los comentarios que uno ponía... las frases que uno subrayaba... a mi eso me encata.


Saludos y un abrazo.