domingo, 7 de febrero de 2010

es domingo


Aunque ayer me acosté tarde y di vueltas y más vueltas en la cama, hoy me he desvelado temprano. Una hora antes de que sonase el despertador que había programado.

Creo que he sido la primera en el patio de luz en levantar la persiana, sólo espero no haber despertado a nadie. Abrigada por la bata roja he llegado hasta el salón siguiendo el único sonido que inundaba la casa: el del reloj. Todo está tranquilo. Hace tiempo que me fijo y ni un coche ha atravesado la avenida. Las ramas del árbol frente a mi ventana, ahora totalmente a la vista porque van a cambiarme las cortinas y he tenido que quitarlas, ondean con parsimonia mecidas por un aire frío e indolente.

Mis dedos sobre las teclas producen un ruido infernal y se me escapa medio bostezo. Recuerdo momentáneamente la sensación de victoria que me embargaba anoche, mientras me desnudaba feliz frente a la cama. Una de las vecinas del otro lado de la calle ya se ha despertado y ha abierto el balcón de par en par, supongo que ya no tiene hijos pequeños que pongan los dibujos animados desde las ocho dela mañana.

Me gusta despertarme en mi casa en domingo. Sí, definitivamente me gusta. Este silencio, esta serenidad, el sonido de las teclas y la promesa de café. La promesa también de un día de curiosidad ilimitada en el coche de cereza con la promesa de descubrimientos por delante, cuando suene el despertador y sea hora de irse.

Como decía Marta, al principio hay que obligarse a hacer las cosas que te harán feliz, porque cuestan, pero después acabas celebrando el esfuerzo.

Quien siembra vientos… Quien siembra… Sonrío…

2 comentarios:

FeoMontes dijo...

Sonríe, sonríe, tempestuosa!!! Efectivamente, los que tenemos niños escuchamos el soniquete de los dibujos animados de fondo, en mi caso, desde las nueve y media de la mañana, aunque previamente tuve sesión de patadas y vueltas de croqueta en mi cama desde las ocho y media.

Es mi vida, yo la he elegido, supongo.

Que se cumplan tus promesas, aunque creo que el tiempo hoy, propone abrigo y paraguas, al menos, por aquí.

Un beso. (je, je, je... ya me contarás tu conversación con antonia...)

Antonia dijo...

Y a mi :O