lunes, 8 de febrero de 2010

té, no tú


Bueno el título no tiene nada que ver con esta entrada, pero llevo un rato paladeando el té, la palabra y el líquido marrón en mi vaso. Mis pensamientos, ahora mismo, tienen ritmo de fado y un piano susurra entre las cortinas de la casa.

Ayer escuchaba el piano tras los muros de la antigua universidad. Ahora suena más fuerte el reloj cuando lo pienso.

Descubrí ayer, y no sé muy bien cómo, supongo que al ir a poner música y no sentirme capaz de escuchar nada de nada, un disco de Pedro Guerra que creo que se llama Vida, aunque no estoy muy segura.

La primera vez que escuché a Pedro Guerra fue en el despacho de mi padre mientras él canturreaba. Entonces, siempre que me tocaba a mí limpiar aquella habitación –una de mis tareas preferidas porque supone curiosear libros y fotografías-, ponía en el casete su disco. Hace unos años que sólo escucho música en el ordenador y, por eso, pedí que me lo grabasen, se ve que, junto con aquel disco de mi adolescencia, venía éste que escucho ahora.

No sé qué magia extraña ha obrado sobre mí, pero lo voy tarareando y rescatándole los versos sin darme cuenta, a todas horas. Creo que hasta duermo mejor, aunque suene a tontería.

Y me quedo, sin saberlo, en las teclas del piano al terminar otra canción, con un quizá prendido en los labios, con un no sé ya. Quizá… “Una niña que sueña, quizá, la pasión y el olvido, quizá, la angustia… quizá…”

Un zaguán en penumbra y mi té y la mariposa y el reloj, todos los tópicos con el quizá y los números repetidos en el marcador.

Dieciséis, dieciséis… Canturreo, feliz en el sillón blanco, sin hacer otra cosa que escribir aquí sin ninguna pretensión.

“En el puente que separa el pasado del mañana”.

¿No me escuchas tararearte?

“Y se quema con el fuego de la vida y el impulso de vivir”.

Té, no tú, té de mí.

En este sillón, con esta música, sólo me sale decir tonterías y sonreír.

6 comentarios:

La sonrisa de Hiperión dijo...

Paso a echar un ratito de lectura en tu espacio, y como siempre me voy encantado. No podía ser de otra manera.

Saludos y un abrazo enorme.

Peter Pan dijo...

¿Pu-erh?

aire dijo...

English Breakfast

Lucía dijo...

Y bueno tomemos un TÉ...
Uno hace lo que tiene que hacer para sentirse bien ... no hay que cuestionarselo mucho.

Che , que lindas fotos tenés aqui.
Me encantan...
Es tu casa?
Es bella...

Roberto dijo...

en ese, tu sillón, filosofas y haces poesía...

un beso

Aire dijo...

Gracias por la visita, Lucía, las fotografías son algunas de mi casa y otras de casa de Marta. Mi casa es la de las estanterías negras plagadas de libros :)