domingo, 8 de noviembre de 2009

Carolina, Chica y Miguel


Los planes salen siempre como menos te lo esperas y lo que empieza siendo un striptease de miércoles, acaba coronándose como un sábado estupendo de reencuentros.


Carolina me invita a pasar el fin de semana en su casa y la verdad es que, frente a otros planes, decido que al final necesito venir a jugar. A jugar con ella, a jugar con Chica, a conocer a Miguel. Mis padres madrugan y voy dormida en un coche de nieblas, llegar a Málaga, coger el tren, aparecer en el centro después de un paseo con buena temperatura, me trae recuerdos y me llena los pulmones de aires nuevos.


En seguida parece que el tiempo no ha pasado. Comenzamos por anécdotas, me enseñan la casa y aparece Miguel recién levantado, ya le he tirado los tejos por web cam, así que nos reímos mucho cuando nos encontramos. Pronto me siento como en casa y, después de unos cuantos cotilleos, decidimos salir a pasear por el centro.


Creo que nunca había paseado de día y sin feria por el centro de Málaga, así que la experiencia está llena de imágenes bonitas y echo de menos mi cámara de fotos. Terminamos comiendo de tapas y brindando con rivera en una pequeña tasca no sé dónde. Comienzan las bromas, los recuerdos, el volver a entonces y encontrarnos ahora. Acabamos yendo a una tetería a pasar la siesta sentados en el suelo, con té de regaliz. Es entonces cuando conozco a Miguel, cuando me acerco a él y podemos hablar de todo y de nada. Yo hago preguntas y él las responde, es fácil y el tiempo pasa volando.


Al salir jugamos a hacernos los dormidos mientras llega Chica. Hacía tanto tiempo que no salía con actores que me divierto muchísimo. Jugamos al escondite, a las persecuciones, al pasaje del terror y descubrimos a la Manoli que llevo dentro cuando el Barrio firma discos y bajamos las ventanillas para gritar.


El palacio de congresos se suponía lleno de ofertas y andorreamos entre gente dispuesta a gastarlo todo. Los vestidos de lentejuelas están demasiado caros, así que volvemos a casa sin brillos, pero dispuestos a comparar una botella de vino y seguir riendo. Vemos antiguas fotografías, videos de hace tanto tiempo que no me encuentro, intentamos arreglar el mundo y Chica y Carolina acaban a gritos en el sofá, mientras Manoli vuelve a protagonizar un video.


¡¡Qué divertido volver a salir con actores!! Me siento tan yo hoy...

2 comentarios:

MâKtü[b] dijo...

¿con que de paseos por mi ciudad?
Como la mayoría, tiene su magia...hace poco le descubri un encanto especial...

La sonrisa de Hiperión dijo...

"Creo que nunca había paseado de día y sin feria por el centro de Málaga, así que la experiencia está llena de imágenes bonitas y echo de menos mi cámara de fotos."

Que derpisa pasan las horas, cuando los tuyos están contigo, y que bien sabe la cerveza con ellos, verdad?

Saludos y un abrazo.