domingo, 1 de noviembre de 2009

justificando


Trampas y cartón sigue la línea de Naufragada, pero nace para dar solución a un conflicto interior de terminología. Yo y los nombres, es una continua lucha. Gracias a Dios las palabras no cambian tan rápido como deberían.


Mi primera intención era cerrar estos rincones que se han ido convirtiendo en un anecdatario, en una mezcla de vivencias con viajes y encuentros o encontronazos. No sabía hasta qué punto podía ser relevante seguir anunciando a voz en grito -que es lo que es esto- cada una de las cosas que me pasan, pero ayer Isra fue bastante claro:

-Ni se te ocurra dejar de escribir.


Me explica que así es como sabe de mí, cómo Nacho y él van siguiendo mis aventuras y desventuras, me sienten cerca de esta manera. Me hacen caer en la cuenta de todas las personas que han estado sabiendo de mí a través de este rincón que ha acabado siendo motivo de encuentros. Pienso en Marta, en Laura, en Ana, en Juan y Leti, en Antonio, en Nacho, en Carmen... Ellos vienen aquí para comprobar que respiro. Y lo hago.


No puedo negarme. Aquí estoy. Para vosotros, por si os interesa.

4 comentarios:

Marta Mesa dijo...

Claro que me interesa, siempre, ya lo sabes...

FeoMontes dijo...

me acoplo a la mudanza aunque sea como bulto sospechoso

Juan y Leticia dijo...

¡¡Mooola!! un beso! te queremos, ya lo sabes!

Antonio dijo...

A mí también me interesa! Y siguiendo el rastro de miguitas de pan, aquí estoy! ;)