sábado, 28 de noviembre de 2009

milagros de un sábado cualquiera

029

En medio del frío del día, en las manos y el estómago, entre la preocupación y el miedo por ti, aparecieron pequeños milagros que quiero dedicarte:

-Rezar en el silencio de mi casa después de leerte.

-Carmen y Manuel me llenaron la casa de carreras y gritos. Con sus vocecitas y sus medias lenguas lo conquistaron todo. Carmen ahogó a Peter Pan en una maceta y después me miró sonriente mientras Manuel tocaba una trompeta horrible.

-Han puesto una pista de patinaje sobre hielo falso en la plaza del pueblo, he ido a mirar y justo una niña ha pegado una culetada y Carmen se ha reído a carcajadas –yo un poco también-.

-Marina y Lucía me han acompañado a tender una lavadora y Lucía se ha enamorado de mi casa. Ella ha ahogado en la maceta a Campanilla y, tras tender mis calcetines, me ha dicho que lo que más le gustaba de mi hogar era: “las chuches de encima del frigorífico y las bolitas de la mesa” (una gelatina que tengo extraña).

-El jamón serrano del almuerzo (un auténtico milagro de sabores).

-Lucía mimosa intentando que Marina le hiciese cariños y cosquillas.

-Manuel viniendo a buscarme para dormir la siesta sobre mí, diciendo: “quiero una cama pequeñita para dormir contigo”.

-Carmen pintándome los ojos y los coloretes con maquillaje invisible.

-Contar cuentos nuevos a Lucía y observar su cara y sus respuestas (eso ha sido genial).

-Comprar cuatro velas para el adviento y una maceta de pascua.

-Marina pidiéndome ayuda con la gramática. Tenerla en casa e intentar ayudarla. Hablarle de ti y escucharla hablar del amor de su vida como si se tratase de una película épica. Intentar responder sus dudas sobre mis decisiones.

-Chelo llamándome para proponerme una escapada.

-Hablar con Ana un ratito después de comer.

-Marta y su dulzura a última hora.

-El ataque de amor de mi madre, cuando yo tenía todas las defensas bajadas.

-Hablar con mi padre de House.

No son cosas enormes, pero son pequeños tesoros dulces del día. Batería para seguir.

2 comentarios:

FeoMontes dijo...

Córtate ya el pelo; funciona!!

La sonrisa de Hiperión dijo...

"No son cosas enormes, pero son pequeños tesoros dulces del día. Batería para seguir. "


Hay días que si merece la pena levantarte de la cama. Aunque sólo sea para poder poner una media sonrisa en la boca...

Saludos y un abrazo!