sábado, 5 de junio de 2010

el mejor plan es el que no se ha planeado


Quizá por eso, después de haber ido con Chelo de compras, me recogen Juan y Leticia y Juan en la acera de la sombra para ir a una tienda de chismes para bebés y salir temblando de alegría. ¡Desde las rebajas del año pasado no me probaba vestidos con Leticia! Y Juan, como entonces, nos los elige y, entre bromas, anécdotas e historias, acabamos colonizando los probadores. Poco a poco, lo que iba a ser una tarde de viernes calurosa, se convierte en una propuesta de cena en la terraza de mis padres con queso con melocotón y Protos para celebrar las últimas noticias. Así, riendo, compartiendo, brindando, se van levantando inconsistentes los planes de futuro al tiempo que hacemos brillar el presente, casi sin darnos cuenta.

Ahora todo suena a "y si..." por todos lados: y si algo sale mal, y si no encuentras lo que buscas, y si es mejor esperar, y si cambiamos las reglas del juego, y si vienen a reclamar, y si han dicho lo que no había que decir, y si es pronto o tarde o nunca, y si firman por nosotros, y si no caben en las cajas los trastos que acumulo...

Por eso, con la experiencia de ayer, voy a encender a más la confianza para que junio se borre de planes y se llene de historias.

3 comentarios:

Juan y Leticia dijo...

suspiros

Maat dijo...

ola pasate por mi blog te he eligido para un premio!^^

La sonrisa de Hiperión dijo...

Las mejores juergas salen, simplemente porque tienen que salir...

Saludos y un abrazo enorme.