domingo, 16 de mayo de 2010

la playa de los alemanes


Días como hoy me demuestran que es imposible planificar el futuro, ejercer cualquier control sobre la idea de tiempo.

Las olas del mar se acompasan en un sonido prolongado y constante, en un efecto dominó irreversible. Vivo en azul. En un nuevo azul.

Sarah y Chelo comparten conmigo este momento. Hemos inaugurado la temporada de baños y ahora descansamos al sol.

Llevo el pelo rizado de esa manera que me gusta, la del capricho de la sal que besa mis lunares. Me siento yo.

Y he gritado, y he corrido y me he lanzado al agua y ge abrazado la arena dejándola vestirme de verano. Porque tengo un alma de cinco años cuando estoy en la orilla, porque el mar me tienta como un enamorado y quiero bailar, bailar, bailar.

"¿Cómo se dicen esas mujeres que viven en el mar?", pregunta Sarah mirándome tumbada entre las olas, dejándome arrasar por la marea de pies a cabeza en una eterna carcajada. "Sirena", responde Chelo y recuerdo el campamento y a Carmen que siempre me llama así. Irremediablemente también a Marta, porque estoy en el lugar donde conquistamos un primer fin de semana de confesiones.

Es imposible, después de haber decidido este sitio, no recordar la caja de cerezas, a Juan y Leticia, a ti -sobretodo tras los molinos de viento en el horizonte-. De alguna manera es extraño estar aquí sin vosotros, pero con el sillón de algas verdes, los espárragos gigantes, los novios o hijos y las trincheras de arena.

Me enfrento al océano. Me gusta cómo huele mi cuerpo cuando estoy en el mar, cómo la sal y el sol lo transforman acercándolo a una idea imposible. Entiendo los conceptos eternidad y trascendencia cuando me arrulla este sonido.

Podría morir ahora, en este justo instante, cuando cierro los ojos y al respirar intuyo que la belleza del mundo ha eclipsado por un segundo mis heridas. Podría morir ahora... de felicidad.

-De mi nueva moleskine, no hay manera mejor de estrenarlas que con un pensamiento alegre-.

2 comentarios:

Juan y Leticia dijo...

Viendo las fotos parece que el tiempo no pasa, pero ya somos un poco más mayores y con uno más, melancolía.....ains

Charal dijo...

Siempre el mar... =)