jueves, 27 de mayo de 2010

los capítulos antes del final


Será que se acercan los finales, porque esta casa ya no me convence y escribir en su semioscuridad se me hace pesado, casi arduo. Y por eso tengo que salir a desayunar a la calle, para desvestirme del tedio de los muebles negros, la manta del sofá que siempre se acaba cayendo, el silencio del pasillo hasta mi dormitorio en penumbras. Será que mayo da sus últimos coletazos en el reloj de pared sobre la estantería y he vuelto a ponerme mis gafas para fingir que trabajo. Será que había rumores sobre hoy y ya no es hoy, quizá sea mañana, o el lunes, o el martes como prometieron. La cosa es que, según mi padre, con lo que tengo ahorrado me da para los muebles y que ya hablaremos de cambiar el coche de aquí a dos años -donde no sabemos siquiera quién seré, quién seremos todos, aunque a día de hoy yo siga soñando con los hijos que no tengo-. Será que todo se disfraza de nuevo de despedidas, como el año pasado, y no tengo un viaje hacia Gijón donde olvidarme del mundo y empezar a quererte.

2 comentarios:

La sonrisa de Hiperión dijo...

De viernes y de nuevo en tu espacio... pasa un buen fin de semana.

Saludos y un abrazo.

Nogard dijo...

lapsus... o dejas que pasen solos con el tiempo ó ... decifras alguna forma de salir y así aplicar lo aprendido cada vez que te encuentres por caer.

Saludos.