sábado, 15 de mayo de 2010

cosas que convierten un día cualquiera en un día especial


Despertarte temprano, mientras ellas duermen, ponerte una rebeca sobre el pijama y salir sigilosamente a la calle para escribir y tomar café en el jardín.


Que el sol le gane la batalla a las nubes para poder estrenar las sandalias que compré cuando parecía que iba a empezar el verano y empezó a llover.


Pasear por sitios cargados de recuerdos sin sentirme la que era.


Conocer a un librero con el que hablar de poesía y salir de su pequeña tienda con cinco libros nuevos.


Reponer la moleskine en mi bolso.


Ver el mar de un azul brillante e increíble.


Almorzar al sol frente al mar y descubrir que se me ha pegado un poquito porque me he quedado con la marca blanca del reloj.


Escribir con un café escuchando el viento y las gaviotas.


(y el día sólo está a la mitad)

1 comentario:

La sonrisa de Hiperión dijo...

Amiga, yo es que llevo unos días muy espciales... y nadie me saca la sonrisa de la boca.


Saludos y un abrazo