sábado, 29 de mayo de 2010

punto y final




Aunque los puntos y finales algunas veces son puntos seguidos con aires de superioridad, creo que esta tarde he puesto el punto y final a Lobo. Y por primera vez escribo un epílogo y por primera vez en un año y medio soy capaz de escribir algo más largo que dos poemas.

Ahora toca la odiada parte de releer, corregir, recomponer, cuadrar, descubrir incoherencias, pulir detalles, perder la paciencia... Es la parte de mi trabajo que más odio, sobretodo porque yo ya sé la historia y volverla a leer para cambiarla o adecuarla más a mi imaginación, me resulta aburrido. Pero hoy no me quedo con eso, eso ya vendrá mañana o el lunes, ya vendrá.

Hoy me quedo con esta inmunidad extraña que me da el haber terminado de contar una historia, esta sensación de victoria, de estar libre de todas las complicaciones y problemas que mi vida pueda tener. Ayer se lo decía a Sarah: "cuando estoy tan cerca del final, no existo yo, no hay nada mal en el mundo, todo gira según mis reglas".

Sé que es una estupidez, pero me dan ganas de gritar, saltar sobre el sofá y bailar descalza por los tejados del mundo.

4 comentarios:

La sonrisa de Hiperión dijo...

Los tejados del mundo... son para que se pisen.... a pies llenos...

Una locura de vez en cuando tampoco viene mal del todo.

Saludos y un abrazo.

Juan dijo...

:D me pregunto que se me ocurrirá el día que termine lo que estoy escribiendo.

Un fuerte saludo desde el horizonte, Aire.

PeterPan dijo...

Es cierto, es una estupidez.
Un saludo.

Roberto dijo...

avísame para indicarme por que tejados bailarás hermosa y libre!

siempre hipnóticas tus palabras